Kazajistán, nuevo socio sin garantías democráticas

El acuerdo prevé la cooperación entre los estados miembros y Kazajistán en los campos de la energía, el comercio y la seguridad.

La UE es el destino del 40% de las exportaciones kazajas –gas y petróleo, principalmente–.

Si los estados miembros aprueban el tratado, Kazajistán se convertirá en la primera república ex-soviética de Asia Central en cerrar un acuerdo de este tipo con la UE.

La UE publicaba en su Diario Oficial del pasado 4 de febrero los artículos del acuerdo de cooperación alcanzado con la República de Kazajistán. La firma del acuerdo data del pasado 26 de octubre, y es un paso más en las relaciones comerciales entre la comunidad europea y esta república ex-soviética. El texto final trata aspectos tan diversos como la lucha contra el terrorismo, la promoción de los derechos humanos, la cooperación en materia energética o la transparencia.

Un presidente omnipotente

El acuerdo estipula “el compromiso de las partes con la aplicación de los principios y las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas, de la Declaración Universal de Derechos Humanos, y de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE)”; y también rubrica “el firme compromiso de las Partes con el fortalecimiento de la promoción, la protección y el cumplimiento de las libertades fundamentales y de los derechos humanos, y el respeto de los principios democráticos, el Estado de Derecho y la buena gobernanza”.

Kazajistán ha tenido, desde 1991, a un único presidente: Nursultan Nazarbayev. Éste llegó al máximo puesto del Partido Comunista local cuando Kazajistán aún era una república de la Unión Soviética, y ha dirigido el país desde entonces. En las últimas elecciones presidenciales de 2015, Nazarbayev obtuvo el 97,7% de los votos. La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) puso en duda la credibilidad de estas elecciones. Esta organización, en su sitio web, cita entre sus objetivos: “ayudar a sus estados participantes a construir instituciones democráticas y a celebrar elecciones libres, justas y transparentes”. Kazajistán no solo es miembro de esta organización, sino que llegó a presidirla en 2010. Nazarbayev es el único hombre del país que puede presentarse todas las veces que quiera a la presidencia (un premio, según sus seguidores, a años de buena gestión). El resto de candidatos tienen dos mandatos de cinco años como máximo.

nursultannazarbayev
Nazarbayev, Presidente de Kazajistán

Después de tantos años en el poder, algunos de sus aliados políticos decidieron dar la espalda a Nazarbayev y pasar a la oposición. Ese fue el caso de Altynbek Sarsenbayev, ex-embajador kazajo en Rusia, quien fue asesinado en 2006; otro opositor se suicidó, según la policía kazaja, disparándose dos veces en el pecho y otra en la cabeza. En el ranking de libertad de prensa elaborado por Reporteros Sin Fronteras, el país aparece en el puesto 160 de 180.

El déficit democrático de Kazajistán, sin embargo, no es algo únicamente denunciado por ONGs o activistas; la propia Unión Europea cuenta con dos documentos donde el Parlamento Europeo insta a la Comisión a presionar al gobierno kazajo: en 2003, se instaba a “condicionar el progreso de futuros acuerdos a la mejora de las instituciones democráticas, medios independientes y la lucha contra la corrupción”. En 2013, el Parlamento aprobó una resolución similar, pese a que Kazajistán llevaba años prometiendo reformas y mejoras. De hecho, fue la propia Comisaria de Asuntos Exteriores, Catherine Ashton, quien declaró en 2011: “La conclusión exitosa de cualquier negociación será influenciada por el avance de las reformas democráticas, especialmente la mejora en la libertad de expresión de los medios, la libertad de asociación y reunión, y la mejora de los procesos electorales para que cumplan los estándares internacionales”. A la vez, recordaba que cualquier avance comercial tenía que ir de la mano con “los valores comunes de la democracia, el estado de derecho y el respeto de los derechos humanos”.

Un socio fiel

Kazajistán, un país fronterizo con China y Rusia, se ha convertido en un baluarte de la OTAN contra el terrorismo internacional. El 80% de sus exportaciones son gas y petróleo, y con el paso de los años la UE ha ido adquiriendo peso en la economía kazaja: el 40% de sus exportaciones se dirigen ahora mismo a la comunidad europea. El 6% del crudo importado a la UE es de origen kazajo: Alemania, Francia, Italia y Rumanía son sus principales clientes.

Nazarbayev ha conseguido tener el apoyo de la UE y de los Estados Unidos sin alejarse del Kremlin. Los periódicos económicos más reputados le han prestado espacio: en 2014 publicó un artículo en el Wall Street Journal destacando la importancia del comercio con la Unión Europea; en 2015 hizo lo propio en el Financial Times explicando cómo los acuerdos con el Reino Unido eran claves para hacer frente a la próxima crisis económica. No es la primera ni la última relación de Nazarbayev con la élite económica o con la política occidental: en 2011 Tony Blair Associates firmó un contrato de 17 millones de dólares para asesorar durante dos años al gobierno kazajo.

Nazarbayev con el Presidente Obama
Nazarbayev con el Presidente Obama

Una corrupción flagrante

El artículo 262 del tratado pretende impulsar la lucha contra la corrupción, y asegura que las partes adoptarán medidas eficaces para prevenirla y evitarla. En 2003 un caso de corrupción salpicó a Nazarbayev y a su círculo más próximo: James Giffen, un hombre de negocios norteamericano, fue acusado por la fiscalía de su país de haber pagado decenas de millones de dólares a altos cargos kazajos para obtener concesiones petroleras. El representante del presidente kazajo, Richard Weingertein, dijo que cualquier acusación dirigida a altos cargos kazajos podría deteriorar las relaciones entre el gobierno kazajo y los Estados Unidos. Según la acusación se habían hecho dos transferencias –una de 1,8 millones de dólares en 1995, otra de 20 millones en 1997- a una cuenta suiza a nombre de Orel Capital, controlada por la fundación Semrek, localizada en Liechtenstein. Los documentos revisados por el New York Times confirmaron que los beneficiarios de Semrek eran Nazarbayev y su familia. El caso se cerró en 2010: Giffen se declaró culpable a cambio de una pena menor, su empresa tuvo que pagar una multa superior a los 2 millones de dólares. El dinero de la cuenta suiza volvió a Kazakhstan para invertirse en planes sociales para los más desfavorecidos. En 2015 The Guardian publicó un nuevo caso de corrupción vinculando a Compass Group, una multinacional británica, con el gobierno kazajo, que siguió pagando sobornos pese a explicar que había acabado con esas prácticas en 2011.

Pese a desconocerse la fortuna personal del presidente, la lista Forbes del país incluye a un gran amigo de Nazarbayev, a su hija y al marido de su hija.
Finalmente, el artículo 240 del tratado destaca la importancia de la lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. Kazajistán fue el país que albergó una de las decenas de compañías aéreas de Viktor Bout, el vendedor de armas que inspiró la película “El señor de la guerra”. El comercio triangular de materias primas procedentes del Congo, por ejemplo, tenía un punto clave en Kazajistán: el coltán, mineral clave para la industria móvil, después de ser robado del Congo, era enviado vía Kigali a Kazajistán, donde es refinado. El avión que realizaba el camino de vuelta era Air Irbis, registrado en Kazajistán, propiedad de Viktor Bout. Bout también estaba vinculado a Paul Kagame, presidente de Ruanda, principal apoyo político y económico de las milicias que saquean los minerales en la frontera congoleña. Un estudio publicado por el International Peace Information Service pone de relieve estas relaciones. Los aviones de Bout, por cierto, según explicó Der Spiegel, realizaron unos mil vuelos a Iraq entre 2003 y 2004 subcontratados por los EUA, quienes le perseguían por un lado y le entregaban 60 millones de dólares por otro. Desde 2008 Bout está en la cárcel.

La Unión Europea, que en su carta de los derechos fundamentales, creada en el año 2000, se refiere a la importancia de la libertad de expresión, de los derechos humanos, y condena la tortura, se acerca políticamente a un país que, por todo lo mencionado anteriormente, representa todo lo contrario.

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Jaume Portell

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