La Unión Europea: un proyecto imperialista

Artículo de Kwesi Adabunu publicado en Counterfire.org. Traducción de Jordi Sedó.

Por qué los afrocaribeños deberían optar por una salida de izquierdas de la UE

Además del papel de la UE en la devastación económica y social de África, los grupos étnicos minoritarios en Europa se llevan la peor parte de las políticas de austeridad de la Unión.

Quiero defender en este artículo que un hipotético voto de los afrocaribeños residentes en Reino Unido a favor de la salida de la Unión Europea respondería a sus propios intereses a largo plazo. El eje principal de mi argumento es que la UE es un proyecto imperialista que, de forma activa y descarada, extrae los recursos y se aprovecha del trabajo de la población africana y caribeña a través del comercio y de otros medios.

Este artículo también sostiene que, lejos de garantizar los derechos de libre circulación dentro y alrededor de Europa, las políticas migratorias de la UE son racistas y particularmente orientadas a excluir a la población africana del continente europeo, a pesar del papel que tiene la UE en la devastación socioeconómica del continente africano.

Este artículo se centra en una cuestión en particular para defender esta idea. Se trata del Acuerdo de Asociación Económica (AAE) –un tratado de libre comercio– con el que la UE ha presionado a algunos estados de África, Caribe y Pacífico (ACP) para que lo firmen. Este acuerdo tiene consecuencias profundas y a largo plazo para el bienestar de los pueblos africano y caribeño, tanto de los que residen en África y en el Caribe como de los que residen en el Reino Unido.

¿Qué son los Acuerdos de Asociación Económica?

Los Acuerdos de Asociación Económica (AAE) son acuerdos comerciales, supuestamente destinados a salvaguardar el “acceso preferencial” a los mercados europeos, que se otorgó a los estados de África, Caribe y Pacífico (ACP) en virtud del Convenio de Lomé de 1975 (un acuerdo comercial). El Convenio de Lomé se basó en el principio de “no-reciprocidad”. Este principio significó que, por ejemplo, África no estaba obligada a conceder a Europa “acceso recíproco” a los mercados africanos a cambio del “acceso preferencial” de África al mercado europeo.

Otro aspecto importante del principio de “no-reciprocidad” es el de “ventaja competitiva”. Esto se traduce en que, por ejemplo, los granos de cacao que entraban en el mercado europeo desde Ghana estaban sujetos a tarifas reducidas respecto a los que entraban desde Brasil. De ahí que los productores de cacao de Ghana tuvieran una “ventaja competitiva” respecto a los de Brasil.

Como la mayoría de las cosas en la vida, tenemos que rascar bajo la superficie para entender el significado de este “acceso preferencial” para Europa. Esto es así porque la UE plantea el “acceso preferencial” como si estuviera haciendo un favor a sus antiguas colonias. En realidad, Europa necesitaba asegurar sus fuentes de materias primas para consolidar su industrialización y perpetuar la división del trabajo a nivel internacional según la cual sus antiguas colonias permanecieran siendo productoras de materias primas (sin valor añadido) para el mercado europeo. Esto significaba que las antiguas colonias europeas quedaban atrapadas en una relación comercial con Europa que menoscababa cualquier perspectiva de desarrollo en la industria manufacturera, que es la base del propio desarrollo de Europa.

Ahora, hagamos un salto hacia adelante des del Convenio de Lomé de 1975 hasta la era de la globalización. El Convenio de Lomé fue reemplazado por el Acuerdo de Cotonú de 2000. ¿Por qué? La respuesta, en una sola palabra, “globalización”, o para ser más precisos, imperialismo. Con la llegada de la globalización y de la Organización Mundial del Comercio (OMC), los acuerdos comerciales de no-reciprocidad se hicieron recurribles para la OMC porque eran percibidos como discriminatorios para con otros países en vías de desarrollo. El Acuerdo de Cotonú de 2000, trató de resolver este problema. ¿Cómo? Estipulando que, para 2008, todos los estados de ACP deberían haber adoptado los acuerdos comerciales compatibles con la OMC, conocidos como los Acuerdos de Asociación Económica. La compatibilidad con la OMC significaba, básicamente, que los estados de ACP debían abrir sus mercados a la competencia.

Las negociaciones de los acuerdos de asociación económica han sido prolongadas porque los estados de ACP han estado resistiéndose a los dictados de la UE, que pretende imponer su agenda comercial a los estados de ACP, independientemente de los retos en materia de desarrollo que enfrentan estos países, como el alto índice de desempleo y la pobreza. Hasta la fecha, solo 36 de los 76 estados de ACP originales han inicializado o firmado un AAE. De ahí que la UE amenace con negar el acceso al mercado europeo a los estados de ACP que no acepten un acuerdo de asociación económica.

¿Cuáles son los elementos clave de los AAE?

Estos son:

  • Liberización de los mercados, es decir, la apertura de los mercados de los estados de ACP al dumping (venta en el extranjero a precios reducidos) sobre los servicios y bienes subvencionados desde Europa.
  • Eliminación de los aranceles en los bienes. Alrededor del 90 % de los aranceles en todas las operaciones comerciales serán eliminados en un plazo de diez años con la consecuencia que los estados de ACP perderán los aranceles a las importaciones europeas para sus países.
  • Liberalización de las inversiones, de las contrataciones públicas, de la propiedad intelectual y de los rendimientos de capital de los estados de ACP. Esto conlleva la desregulación de estos sectores económicos estratégicos y deja a los gobiernos de los estados de ACP incapaces para regularlos.
  • “Ayuda para el comercio” que significa que la UE proporcionará fondos a los ACP para compensarlos por los “costes de ajuste” de la liberalización.
  • “Negociaciones asimétricas” – La UE ha estado negociando los AAE como un poderoso bloque comercial para el beneficio de sus grandes empresas, mientras que los estados de ACP son pequeños y están fragmentados y de ahí que las negociaciones, si se pueden llamar así, son asimétricas. De hecho, lo que realmente se está llevando a cabo es un dictado por la UE y ninguna negociación constructiva.

Consecuencias de los AAE para los estados de ACP

¿Cuáles son las consecuencias de los AAE para los estados de ACP? Tomémoslas una a una en el orden expuesto más arriba:

Liberalización de los mercados

La UE presenta la liberalización de los mercados como un hecho que beneficia mutuamente a la UE y a los estados de ACP. Nada más lejos de la realidad. Si tomamos a Ghana como ejemplo, incluso si la UE abriera completamente su mercado, valdría menos del 1 % del valor de las exportaciones de Ghana a la UE. La realidad es que las empresas africanas, por ejemplo, no tienen la capacidad de exportar más bienes al merado europeo para obtener ningún beneficio. Alguna de las consecuencias negativas de la liberalización del mercado para los estados de ACP incluye:

a) La débil manufactura interna actual, además de otros sectores productivos de los estados de ACP, caerían por la apertura de sus mercados a los bienes europeos subvencionados por la UE. Millones de personas se quedarían sin trabajo.

b) La producción agrícola local, así como sus empresas en los estados de ACP, desaparecerían por culpa del dumping de la comida subvencionada de la UE en sus mercados. Con la ampliación de la UE a los 28 estados miembros, el volumen de las prácticas de dumping se incrementarían. La importación del pollo congelado subvencionado ya está teniendo un efecto devastador en la producción avícola local en Ghana y en Uganda. Las mujeres son las más afectadas cuando la producción agrícola cae.

El anterior presidente de Tanzania señaló: “No podemos continuar exportando una estrecha gama de productos (principalmente primarios) mientras importamos un amplio abanico de productos finales en nuestro camino al desarrollo. El trabajo duro de la industrialización y la producción de comida se debe llevar a cabo”. La UE está, sin embargo, ocupada menoscabando los escasos esfuerzos de industrialización y de producción de comida de los estados de ACP.

Liberalización de las inversiones, de las contrataciones públicas, de la propiedad intelectual y de los rendimientos de capital

La liberalización de estos sectores estratégicos de las economías de los estados de ACP significaría que los inversores y empresas europeas podrían entrar y operar en las economías de los estados de ACP al tiempo que sus gobiernos serían incapaces de regular sus actividades. Incluso las normas de la OMC no permiten este nivel de desregulación de la economía de un país. Los países en vías de desarrollo lucharon mucho para evitar la desregulación de estos asuntos de las normas de la OMC, y aun así, la UE, a través de los AAE, los está introduciendo por la puerta trasera. ¿Por qué? Porque el crecimiento está estancado en Europa y esta está buscando desesperadamente en otros lugares nuevos ámbitos de inversión y beneficios para sus empresas.

La liberalización de las inversiones, de las contrataciones públicas, de la propiedad intelectual y de los rendimientos ded capital de los estados de ACP, significa que los inversores y empresas de la UE se quedarían con los aspectos más lucrativos de estos sectores, los privatizarían y sacarían réditos sin importarles un bledo los efectos negativos sobre los servicios fundamentales locales como la sanidad, la educación, las comunicaciones y el transporte. Además, los estados de ACP perderían el control sobre los flujos de capital de sus países por la desregulación de sus rendimientos.

Pérdida de ingresos de los impuestos comerciales

Los estados de ACP dependen mucho de los ingresos que reciben de los aranceles a los bienes importados. Con los AAE, los estados de ACP perderían esta fuente importante de ingresos debido a la supresión de los aranceles sobre las importaciones que vienen de la UE. Esta pérdida de ingresos sería mucho mayor que los ingresos de los estados de ACP perderían si sus exportaciones fueran vetadas desde el mercado de la UE. Esto sucede porque, actualmente, el volumen de exportaciones de la UE a los estados de ACP es mucho mayor que el volumen de las exportaciones de los estados de ACP hacia Europa. Con la ampliación de la UE a 28 estados miembros, el volumen de exportaciones libre de aranceles de la UE a los estados de ACP augmentará aún más. En otras palabras, los estados de ACP, con su débil tejido productivo, no son lo suficientemente competitivos como para obtener beneficios por la apertura del mercado europeo al tiempo que abren sus propios mercados.

Ayudas para el comercio

La UE ha propuesto proporcionar ayuda a los estados de ACP para compensarlos por los “costes de ajuste” de liberalización. ¿Cuáles son estos “ajustes de costes” y qué se debe ajustar? En lenguaje ordinario significa que la UE es consciente de la devastación socioeconómica profunda que conlleva a largo plazo (es decir, más pobreza y desempleo) y que los AAE van a arruinar a la gente de los estados de ACP. Pero la UE es “lo suficientemente amable” para compensarlos con ayuda para que se puedan adaptar al desempleo y a la pobreza crónicos. Hay que tener en cuenta que cuando el tejido productivo de un pais empobrecido se destruye, resulta extremadamente difícil restaurarlo y este cambio bien podría ser irreversible.
La ayuda europea prometida se presta en forma de asistencia técnica y financiera. En relación a la ayuda financiera, la UE ha prometido prestar dos mil millones de euros del Fondo Europeo de Desarrollo (FED) para ayudar a los estados de ACP con los costes de ajuste a los AAE. Algunos cálculos sitúan la cifra real en los 700 millores de euros para ser distribuidos entre 71 estados de ACP y algunos de América Latina.

Dejando a un lado por un momento esta insignificante cantidad de dinero, lo que verdaderamente tiene significado es que la UE está usando la ayuda como palanca para forzar que los ACP acepten los AAE. La mayoría de estos países son dependientes de la ayuda de la UE y, por lo tanto, vulnerables a sus maquinaciones. “Ayuda para el comercio” en realidad se debería decir ayuda para la devastación socioeconómica a largo plazo para los estados de ACP y una sonrisa a los bancos para la UE.

La asistencia técnica europea no va mucho mejor porque son la consultoras y las empresas de investigación europeas las que son contratadas para prestar esta ayuda. En otras palabras, la supuesta ayuda regresaría a la UE en forma de honorarios a estas empresas. Cuesta encontrar palabras para describir esta relación, aunque cinismo se acerca mucho. La UE está, en la práctica, sobornando a la élite política de los estados de ACP para vender sus países y tirarlos a la basura por una miseria.

“Negociaciones” asimétricas y estrategia “Una Europa Global”

Se debe entender el contexto en el que los AAE se han diseñado e impuesto a los estados de ACP para ver los objetivos de la UE y las implicaciones de estos acuerdos para la gente de los estados de ACP. Aunque la UE es poderosa, también es vulnerable a la pérdida de sus mercados a países emergentes como Brasil, China, India, Rusia y Sudáfrica, los BRICS. Para enfrentar este desafío, la UE, encabezada por el entonces delegado comercial Peter Mandelson, desarrolló su estrategia “Una Europa Global”. Esta estrategia está impulsada por una no muy conocida secretaría en Bruselas llamada “Business Europe”. Los objetivos de la estrategia Una Europa Global incluyen: “Adoptar unas políticas abiertas y ofensivas en inversión internacional” y “abrir nuevos mercados a través de acuerdos económicos y comerciales bilaterales”.

Adoptar “…unas políticas abiertas y ofensivas en inversión internacional”, debería traducirse como la exportación de capital en busca de mayores ingresos para las empresas y bancos europeos. La exportación de capital es una de las características fundamentales del imperialismo. Lo que a menudo se pierde de vista es que también hay exportación de capital desde los estados de ACP a Europa en forma de rendimiento del capital invertido de la mano de empresas y bancos europeos en los estados de ACP. De ahí que la exportación de capital de la UE y la apertura de nuevos mercados a través por medio del comercio (AAE) hace de su proyecto un proyecto imperialista.

No hay un solo momento o período prolongado en los 500 años de relación entre Europa y los estados de ACP que haya sido beneficioso para la clase trabajadora de los estados de ACP. De haber sido así, en ese caso, la pobreza no sería generalizada en esos estados ni sería un factor que contribuye a las supuestas crisis migratorias a las que Europa está haciendo frente actualmente. “Supuestas” porque lo que estamos presenciando es en realidad una crisis capitalista a nivel internacional que se manifiesta en una crisis migratoria.

La crisis migratoria

La UE ha dejado muy claro que su razón de ser es la promoción y aplicación de la austeridad en Europa. La forma brutal en que la UE abordó el caso griego, contra los deseos del pueblo griego expresado en un referéndum, atestigua el déficit democrático en el seno de la UE.

Para que Europa se beneficie de los AAE, los estados de ACP tienen que aplicar políticas de austeridad para asegurar la transferencia de recursos de los estados de ACP a Europa. Millones de personas son expulsadas de sus trabajos, lo que agrava la pobreza. No debería ser difícil imaginar por qué la gente en esta situación extrema querría buscar una vida mejor en Europa.
Visto desde esta perspectiva, la distinción entre refugiados y migrantes económicos se convierte en espúria. La austeridad exterior empuja a la gente a buscar una vida mejor. Después de haber creado el caos económico, político y social en el continente africano, la UE está, de manera vergonzosa, convertiendo Europa en una fortaleza para mantener a los negros fuera. La UE está llevando a cabo una campaña militar en el Mediterráneo, con el pleno respaldo de la OTAN, para interceptar inmigrantes desesperados provenientes de Libia, enviarlos de vuelta a su país y destruir sus embarcaciones.

El intento de la UE de vigilar el flujo de migrantes es simplemente inútil si los factores de expulsión no se tratan. En cualquier caso, la Convención de Naciones Unidas de 1951 sobre los refugiados se promulgó cuando la mayoría de los estados de ACP estaban bajo el dominio colonial y no tenía voz ni voto. La Convención fue promulgada para hacer frente a la crisis de refugiados en Europa en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial. El mundo de 2016 es significativamente diferente del de 1951 y, sin embargo, el establishment europeo se aferra de manera dogmática a la definición de 1951 de refugiados.

El fracaso de la UE para hacer frente a la crisis migratoria y su representación de los migrantes como problema aumentará el racismo y la xenofobia en Europa. El ascenso de los partidos políticos de extrema derecha en toda Europa es en parte una manifestación de este fracaso. Las poblaciones de ascendencia negra y las minorías en todo el Reino Unido y en toda Europa se llevan la peor parte de este aumento del racismo y la xenofobia.

Remesas

Se estima que los trabajadores migrantes en todo el mundo envían cerca de 500 mil millones de dólares al año a sus países de origen. Esta cantidad es el doble del total de “ayuda al desarrollo” de los países desarrollados a los países subdesarrollados. El desempleo y la pobreza que se obtendría mediante los AAE en los estados de ACP, podrían presionar a los afrocaribeños en el Reino Unido a remitir más dinero en un momento en que ellos mismos son los más afectados por las políticas de austeridad que la UE ha desatado en toda Europa.

Las políticas de austeridad que la UE está aplicando en Europa y que tratan de aplicar en los estados de ACP a través de los AAE, es una manifestación de la crisis del capitalismo. Los afrocaribeños y otras personas de minorías étnicas en Europa se llevan la peor parte de esta austeridad. Tienen que unirse de manos con los trabajadores de los estados de ACP en la resistencia a la austeridad. Pero la resistencia no es suficiente. Lo que se requiere es un desmantelamiento del proyecto colectivo e imperialista de la UE. Que el Reino Unido salga de la UE tiene el potencial para arrojar todo el proyecto de la UE a una crisis existencial debido a que otros países europeos serían propensos a hacer lo mismo. Las personas que trabajan en Europa estarían entonces en condiciones de luchar contra el capitalismo en sus diversos estados en lugar de luchar contra el poderoso capitalismo colectivo de 28 estados, que es una tarea mucho más difícil. Como Dennis Skinner dijo, de manera sucinta: “Mi oposición desde el principio ha estado en que la lucha contra el capitalismo, estado por estado, es bastante difícil. Es aún más difícil cuando estás luchando sobre la base de ocho estados, 10 estados y ahora 28. ”
Por las razones anteriores, insto a los afrocaribeños en el Reino Unido a unirse a las fuerzas progresistas en la votación por el Reino Unido para salir de la UE.

Artículo original: http://www.counterfire.org/articles/opinion/18383-why-african-caribbeans-should-vote-for-a-left-exit-from-the-eu

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